abril 21, 2024

John Müller: Dos encuentros sobre Iberoamérica

Han coincidido en el tiempo dos importantes reuniones para Iberoamérica. Una dearrolla en Madrid y mira al futuro: es el quinto congreso del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi) formado por 220 presidentes de las mayores empresas de la región entre los que se encuentra la capitana Núria Vilanova, presidenta de Atrevia. El Rey inauguró ayer estas jornadas que se extenderán por casi tres días donde se hablará de la situación de la región, de los nexos con Europa, del papel de las mujeres, de la desigualdad social, la tecnología, la innovación, la energía. . .

La reunión fue sorprendida por el adelanto electoral de Pedro Sánchez. La fecha y el lugar, así como el discurso de Felipe VI ayer, estaban pensados ​​de cara a la presidencia española de la Unión Europea que comienza el 1 de julio. De hecho, el Rey calificó este hecho, que ocurre cada 14 años, de “ocasión histórica”. Pero, aunque la presidencia europea corresponde al país, que duda cabe de que la incertidumbre electoral debilita la fuerza que España pudo imprimir a sus iniciativas. Hoy no es posible asegurar si habrá un gobierno estable el 24 de julio en el país o si nos veremos abocados a un bloco como el que ya ocurrió en 2016. Por lo tanto, lo que se consiga en esta presidencia será lo que puedan gestionar con piloto automático de las funciones españolas, incluyendo 100 empleados adicionales que han sido enviados a la nueva representación en Bruselas.

Como los patrones están acostumbrados a lidiar con los imponderables, el adelanto electoral es un dato más. The suerte de la gran mayoría de ellos no está ligada a la de Sánchez o Feijóo.

El otro encuentro se celebró en Brasilia y la convocatoria del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Han acuido once presidentes iberoamericanos y el primer ministro de Perú. La cumbre buscó consolidar a Lula como el hablante de una región que ha girado fuertemente a la izquierda en los últimos años, pero cuya acción política está extraordinariamente fragmentada. Hoy los iberoamericanos se reúnen en la Organización de Estados Americanos (donde no está España ni Portugal, pero sí EE.UU.), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), concebida para orillar a EE.UU.; las Cumbres Iberoamericanas, donde sí están España y Portugal; la Alianza del Pacífico (que agrupa a los ribereños de ese Océano), Prosur, propuesta por Chile y Colombia cuando tenían gobiernos de derecha, y Unasur, fundado por Chávez, Kirchner y Lula.

De todos estos foros, el líder brasileño ha elegido revitalizar Unasur -precisamente la organización qu’inició la fragmentación ideológica- y por ello ha invitado a Nicolás Maduro qui convertido en la principal atracción de la cumbre de Brasilia, opacando al propio anfitrión que esperaba que tras su reencuentro con Xi Jinping y su asistencia al G-7, todos sus compañeros estaban ansiosos por oir sus confidencias. Una magnífica manera de mirar al pasado.