El Alinghi Red Bull Racing empieza el traslado a su base del Muelle de España

El equipo suizo Alinghi Red Bull Racing, desafiante en la 37ª Copa del América en Barcelona 2024 ya ha iniciado el traslado el traslado a su base definitiva en el Muelle de España de Barcelona, la mayor de las seis bases que se ubican en el Port Vell de la ciudad condal.

El vigués Diego Torrado, capitán del equipo suizo y uno de los supervisores del traslado explicó que, « nuestra base es muy superior al resto a todos los niveles, tanto de construcción como en calidad de construcción y ,además, somos el único equipo que estamos todos los miembros (tripulación, diseño, ingeniería, desarrollo, etc) aquí».

El proceso de cambio se está haciendo poco a poco, porque siempre hay algún retraso en la construcción u otras cosas, al igual que se hace una mudanza. Además, tienen que trasladarse también doce contenedores grandes que ahora están en el Barcelona Náutic Center.

El ‘Alinghi’ya llevaba algo más de un año entrenando en Barcelona y lo hacía en su base provisional en las instalaciones del Barcelona Nàutic Center en el muelle de Levante, donde ha estado hasta hoy el ‘Boat Zero’ suizo (el AC75 ‘Te Aihe’ (El Delfín) adquirido en abril 2022 al Team New Zealand) y su dos AC40 (el primero botado en marzo pasado y el segundo en mayo)

El pasado 4 de abril puso la primera piedra de su base ubicada entre el Acuarium de Barcelona y el centro comercial Maremagnum,donde anteriormente estaban las salas de cine de Cinesa, que se demolieron para acoger las instalaciones del equipo suizo, en una superficie de unos 3.000 metros cuadrados.

Allí se ha construido un edificio de dos plantas, donde estarán todos los departamentos (ingeniería, desarrollo,diseño,etc) del equipo,el gimnasio, salas de reuniones,una tienda en la planta baja y en un lateral, el gigantesco hangar donde se aloja desde hoy el ‘Te Aihe’y en las próximas semanas lo harán los dos AC40. Un edificio que ha costado alrededor de siete millones de euros.

Para Diego Torrado estar en un equipo como ‘Alinghí Red Bull Racing’, «es un reto para mi porque cuando uno está en un equipo como Alinghi sabe el nivel de exigencia que representa; la un equipo ganador y tu compromiso debe ser muy alto».

La palabra ‘capitán’ tiene otro sentido en vela del que pueda parecer. Diego Torrado, de 44 años lo describe como « la persona encargada de que los barcos estén en todo momento en condiciones para salir a navegar o competir. Mi función siempre ha sido la de estar pendiente de que al barco se le hagan todos los trabajos a tiempo y al cien por cien».

Está al frente de un equipo de 30 o 40 personas y lleva 20 años en esta labor. Es uno de los tres españoles que ha ganado la Vuelta al Mundo (2014-2015) con el’Azzam’ de Abu Dahbi. Está considerado como uno de los mejores del mundo en su especialidad; además también es experto en la construcción de barcos.

En su carrera ha pasado por barcos de la clases IMS, monotipos GC42, Tp52, RC44, V070, VO65 y fue director de operaciones de la Joven Copa América en Bermudas en 2017.

Comenta también que, «en el traslado inicial solo se ha llevado a la nueva base el AC75 ‘Te Aihe’ (el Delfín), que es el que en la base provisional estaba dentro del hangar y los dos AC40 siguen en sus carpas de la base provisional. Uno de ellos será el que competirá en la regata preliminar de Vilanova y la Geltrú en septiembre, pero aún no hemos decidido cual de los dos será, ya que estamos trabajando con ambos», explicó.

«En la nueva base ya están trabajando los diseñadores, los ingenieros, los administrativos y los que preparan la llegada del barco, pero en el edificio se sigue trabajando en las plantas superiores, en el gimnasio, en la cocina, partes operativas que no teníamos en la base provisional.Y será presentada cuando esté totalmente terminada».

Con más de un año entrenando en Barcelona reconoce que, « el equipo está bastante rodado y los tres barcos nos permiten navegar mucho y poder combinar los dos proyectos a la vez: el AC75 y el AC40 lo que es muy productivo porque siempre hay cosas que desarrollar, aprender, realmente es un no parar».

El ritmo de trabajo del equipo es intenso,aunque él considera que, «en el mundo de la náutica está demostrado hoy en día que no se trata de trabajar dieciocho horas diarias, el éxito no está ahí; está en trabajar las ocho o incluso ya en las grandes compañías trabajan solo seis o siete, pero con una calidad altísima».

«Hay que recordar», continúa, «que hemos sido, exceptuando al equipo francés, los últimos en llegar (no estuvo en la Copa de 2021) a la competición con los AC75 y tenemos mucho camino por delante y acortar distancias con resto de los equipos que ya han competido con ellos en una Copa del América» y por esto somos el equipo que llevamos más horas navegando; que es lo que nos toca«.

Su labor en el ‘Alinghi’ no ha sido complicada porque, «es que estar rodeado de gente de nivel, de disponer de muchos medios, de un muy buen equipo en general, con mucha experiencia, ayuda a solucionar las cosas de otra manera, eso si, dedicando muchas horas y trabajar mucho», concreta.

Revela que no ha tenido muchas complicaciones porque todo ha estado perfectamente programado aunque en el AC75 hay un tema de desarrollo muy importante y no puedes fallar para que esté todo a punto.

«El desafío con los AC40 es que siempre tienen que estar listos para navegar y cuando se nos diga podamos cumplir con esa petición si cambian los planes; eso es lo más complicado porque hay que estar muy atento ya que no puedes perder un solo día de navegación y entrenamiento», concluye.

Por Valentina Morales