Cuando hablamos de edadismo nos referimos a la forma de discriminación o prejuicio basada en la edad de una persona, ya sea por ser demasiado joven o demasiado mayor. Y es que, en muchas ocasiones se tiende a juzgar, estereotipar o discriminar a las personas en función de su edad, en lugar de evaluarlas por sus habilidades, conocimientos o experiencias individuales. Esto se manifiesta en situaciones cotidianas con prejuicios sobre la capacidad de aprender o la productividad hacia las personas mayores.
Es un tipo de discriminación y es importante que como sociedad podamos reconocerla y desafiemos el edadismo promoviendo la igualdad de oportunidades y el respeto mutuo entre generaciones para construir una sociedad más justa e inclusiva.
Programa de Personas Mayores
En la Fundación “la Caixa” trabajan cada día para estar al lado de las personas mayores siendo conscientes de todo cuanto pueden aportar a la sociedad y poniéndolo en valor. Por este motivo, han puesto en marcha el Programa de Personas Mayores con un claro propósito: enriquecer la vida de este colectivo y promover el entendimiento y la empatía en la sociedad hacia ellos. A través de diversas iniciativas, el programa busca destacar el invaluable conocimiento, la resiliencia y los valores de las personas mayores, reconociendo así su dignidad y fomentando un trato justo y equitativo.
Con un firme compromiso con la comunidad, la Fundación “la Caixa” asume la importante misión de compartir conocimiento relevante que afecta a toda la sociedad, permitiéndonos afrontar juntos los desafíos comunes. Valores como el compromiso, la rigurosidad, el respeto y la equidad guían cada acción del programa, cuya meta esencial es dar visibilidad a las inquietudes, intereses, necesidades y deseos de nuestros mayores. Mediante esta labor, construyen puentes de comprensión y complicidad entre generaciones, promoviendo una convivencia más enriquecedora y armónica.

Así, a través del Programa de Personas Mayores, trabajan con entusiasmo para construir una realidad en la que todos, sin importar la edad, podamos enriquecernos unos a otros, compartiendo experiencias y avanzando hacia un futuro donde la dignidad y el respeto hacia nuestros mayores sean pilares fundamentales.
Glosario sobre edadismo
A través de su Programa de Personas Mayores, Fundación “la Caixa” ha editado un glosario con las palabras y expresiones edadistas que tiene el objetivo de concienciar y evitar su uso.

El prólogo ha ido a cargo de la escritora y académica de la Real Academia Española, Soledad Puértolas, mientras que la redacción del texto la ha llevado a cabo la psicogerontóloga y profesora agregada a la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona, Montse Celdrán.
El glosario al que se puede acceder desde aquí, se estructura en las 3 dimensiones: la infantilización, la despersonalización y la deshumanización. La infantilización se da cuando las personas consideran y tratan a las personas mayores como si fueran niños. La despersonalización no tiene en cuenta la singularidad de la persona mayor, sus necesidades, preferencias y tratarlos de una manera homogénea. Por último, la deshumanización se produce en situaciones en las que se pierde la empatía en el trato con las personas mayores, no potenciando su autonomía, no respetando su privacidad o no permitiendo su participación en la toma de decisiones.
Fundación “la Caixa” ha elaborado el glosario a través de una recopilación y selección de palabras y expresiones edadistas facilitadas por participantes en diferentes dinámicas realizadas en los propios centros de personas mayores de la Fundación “la Caixa y en convenio con administraciones en distintas ciudades de España. Asimismo, se invitó a participar a través de las redes sociales con motivo de la campaña No soy tu abuelo, lanzada el 15 de junio de 2022 con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez para que todos pudieran manifestar con qué palabras se sentían incómodos, discriminados o invalidados.
Heterogeneidad de la vejez
Cuando pensamos que todas las personas mayores están enfermas o son cascarrabias estamos generalizando a todo un colectivo e influye directamente en la forma en la que nos relacionamos con ellos, en cómo percibimos sus capacidades o cómo las valoramos y reconocemos. Y nada más lejos de realidad, cada uno tiene su personalidad y sus circunstancias que le hacen único. Por eso, no podemos hablar de las personas mayores como si fuesen iguales, es un grupo de población muy heterogéneo con muchas diferencias interindividuales.
Los efectos que puede tener el edadismo en nuestra sociedad son múltiples porque no se les ofrecen las mismas oportunidades o se da por hecho que tienen poco o nada que aportar, se les excluye del entorno laboral o se les limitan cuidados o tratamientos que puedan necesitar. El edadismo impregna nuestra sociedad y se manifiesta habitualmente como infantilización, despersonalización y deshumanización. Para luchar contra ello, debemos ser conscientes y revisar el lenguaje que usamos cuando tratamos con personas mayores, el tono que usamos, el poder que les damos en la toma de decisiones, el respeto por sus preferencias y la empatía con sus dificultades.