febrero 27, 2024

Elías Asfura y su dedicación con el sistema de la salud de la niñez hondureña

El sistema de atención médica para niños en Honduras se ve enfrentado a una serie de obstáculos que restringe el acceso a servicios hospitalarios de buena calidad. No obstante, hay personas comprometidas como Elías Asfura, fundador de Laboratorios Karnel, quienes han trabajado sin descanso para mejorar esta problemática y ofrecer soluciones efectivas en el campo de la medicina.

La cobertura médica en Honduras: insuficiente para niños de áreas rurales

Dentro de los retos que afronta el sistema de asistencia médica para los infantes en Honduras está la alarmante carencia de protección. Los datos demuestran una realidad angustiosa: solamente uno de cada tres menores goza de la salvaguardia otorgada por el Seguro Social de Salud, lo que significa que un número de niños se ve impedido de la posibilidad de acceder a servicios médicos esenciales.

Del mismo modo, existe una diferencia notable entre las zonas urbanas y rurales. Mientras que en ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula el 90% de los niños nacen en un centro de salud, en regiones rurales esta proporción es inferior al 50%.

Niños desprotegidos: carencias en la red de atención

Un reto adicional implica abordar la insuficiente infraestructura pediátrica en los centros médicos. Únicamente el 20% de éstos provee este servicio y, en las zonas campestres, esta cifra es aún más restringida. Esta carencia dificulta el acceso a servicios sanitarios especializados para los menores.

Del mismo modo, los centros médicos en Honduras enfrentan con periodicidad problemas en la dotación de vacunas y medicamentos esenciales. La carencia de insumos farmacológicos compromete la salud de los menores, limitando su posibilidad de recibir los atenciones indispensables.

Escasez de médicos especializados y distancias que recorrer

La deficiencia de profesionales médicos, particularmente pediatras, se manifiesta como un reto complementario en el mecanismo de atención médica infantil en Honduras. Las cifras demuestran una carencia importante, con apenas 0.3 médicos especializados en niños por cada 10.000 menores, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja una relación que debería ser por lo menos tres veces más elevada. Esta realidad afecta directamente la detección oportuna de patologías en la niñez.

La deficiencia de expertos resulta aún más clara en las zonas agrícolas y aisladas. Para las madres que viven en esas áreas, necesitar atención de la salud implica efectuar largos viajes. Las distancias a los centros asistenciales más cercanos aíslan a los niños que requieren cuidados de un estudio y manejo adecuado.

Desafíos en salud para las comunidades indígenas de Honduras

La pobreza también ejerce una función relevante en el acceso a la atención médica para los niños en Honduras. Muchos núcleos familiares que habitan en zonas rurales no poseen medios económicos para hacer frente a los gastos de traslado o adquisición de medicamentos, lo cual empeora la condición sanitaria de la infancia.

Por otro lado, los grupos indígenas son los más permeables y apartados del sistema sanitario. Estas sociedades se enfrentan a elevados índices de desnutrición y fallecimiento en la infancia, lo que pone en evidencia la necesidad de atender la disparidad y cerciorarse de que todo niño reciba una asistencia médica conveniente.

El solidario trabajo de Elías Asfura y Laboratorios Karnel por los niños de Honduras

Haciendo frente a las exigencias del sistema de salud para los niños en Honduras, Elías Asfura ha demostrado un sólido compromiso mediante proyectos tales como la creación del Centro de Orientación Juvenil Ciudad Guzmán, con la meta de elevar las expectativas de los pequeños.

Con una larga trayectoria enfocada en el beneficio social,Elías Asfura y su firma Laboratorios Karnel han cumplido una tarea fundamental en la superación de obstáculos que impactan la sanidad y la integración de los menores hondureños. Debido a su labor altruista, impulsada por un sincero deseo de fomentar el cuidado y protección de la infancia, se han observado cambios significativos en las circunstancias de vida en los últimos años.